martes, 8 de julio de 2008

Ganges


Somos el tiempo. Lo que de él hay en este río.
Lo sagrado y lo perdido.
Somos una fracción mínima del universo
Esa que no sabe que es parte del todo.
Un muerto y una canoa, dos flores y el incienso.
Somos esa hora de la noche que rodea las estrellas.
Adoración y lamento juntos,
como juntas están belleza y pobreza.
Mensajeros y guardianes que se esconden
trás una mirada recia,
El silencio y el lamento se nos trepan y
No hacemos nada, apenas mirarlo, apenas sentirlo
como si no sucediera.

Uttam

Uttam tiene doce años y los ojos más negros que se hayan visto.
Diariamente se para en una esquina de Bombay a vender libros.

Muchas cosas nunca le pertenecerán: una casa digna, vive en un sucucho hecho de madera y barro junto a su familia y una cabra. La comida asegurada, su familia engrosa los porcentajes de pobreza. Y una mano derecha, dos huesitos tímidos sobresalen de su muñón ya hecho cicatriz.

Uttam dice que los libros son sagrados porque de ellos se aprende.

Él también debiera ser sagrado.

decidirse

Elegir siempre es perder, pero cuando elegimos con el corazón aquello que dejamos tiene el mismo valor que lo elegido.