lunes, 18 de enero de 2010

la certeza del alma

todo y nada, una vuelta al mundo y somos otros, como si el mundo nos hubiese dado vuelta.
vulnerables, fáciles y atrevidos volamos como si tuviésemos alas. quizás las del alma.
ahora el tiempo se detiene -un poco- en mi cabeza. y los pensamientos también.
fue Márquez quien dijo que un hombre es del lugar donde muere. quizás nunca somos de un lugar porque al morir dejamos de ser y estar. Así tiene sentido la trampa de nuestra suerte errante que nos ofende al convercernos del pertenecer.
En ese instante Dios y el Diablo dejan de apostar tan solo por mirar lo que hacemos.
y nosotros pensamos -más de una vez- que la respuesta es el futuro, como si fuese un lugar.
pero hoy,
hoy creo en las almas
y en la certeza de sus alas
que nos salvan de pertenecer.

somos hijos del mundo
y ahora lo sabemos.