jueves, 20 de agosto de 2009

pensar, hacer, pensar


Una mujer lava la ropa en el río
Paso y la veo cansada de fregar
Pasa Pedro y la ve feliz por lavar en el río
Solo es una mujer lavando ropa.

A veces el mundo es más sencillo de lo que nos proponemos. Pensamos que tiene que haber algo más de lo que se ve, como una razón oculta que complejice esa realidad porque parece demasiado fácil, tanto que la menospreciamos.
Lo cierto es que quizás la mujer del río un día estuvo cansada y al otro alegre pero también es probable que no sea por lavar la ropa.
En una plaza alguien le dedicó una canción a otra mujer que también lavaba la ropa de sus hijos en un río, resalta el esfuerzo de hacerlo, el cual es innegable, pero tanto ella en su río como en un lavadero de la ciudad las madres lavan la ropa de sus hijos.
Un líder originario dice que el blanco piensa demasiado. Quizás ahí esté el problema. Nuestra cultura es de pensamiento y por tanto la acción solo es consecuencia de éste. Quizás por eso cada vez que vemos algo que nos llama la atención tratamos de entender o buscar el pensamiento que lo antecede. Pero hay cosas que son como son porque tienen que serlo, como el color de las mariposas y su vuelo.