Mostrando las entradas con la etiqueta ficción. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta ficción. Mostrar todas las entradas

viernes, 12 de junio de 2009

Acuéstate y duerme esos pensamientos
antes que se conviertan en palabras.
Pronunciarlas puede cortar la paz de los muertos.
Y tus labios también.

lunes, 22 de octubre de 2007

La vieja

Hematites tiene 81 años y muchas canas en su pelo corto.
También la espalda doblada por mala postura
y los ojos caidos hacia la sombra.
En su casa hay muchas fotos de lugares a los que ya no va a volver y personas a las que les confunde las anécdotas. Solía tener excelente memoria.
Hoy amaneció de mal humor y todo porque no soñó con lo que quería (debiera existir una posión para volver a la infancia), aunque acostumbra a la sonrisa. Aún conserva sus dientes, al menos los del frente. Le gustan los caramelos y los helados, sobre todo cuando mira películas. Usa lentes desde los 20 años, siempre dijo que iba a operarse la vista pero nunca lo hizo. No le gustan los trámites y hacerlo era uno.
Ultimamente no la visitan, igual... se siente sola desde antes. Su perro la despierta de un salto a la cama todas las mañanas. Su perro le tiene paciencia y se aguanta el hambre y las ganas de todo para cuando ella puede o se da cuenta. Fue un regalo de su nieto.
Hematites extraña a sus nietos y también a sus sobrinos. Ellos no tienen mucho tiempo. La vida de los otros corre a otro ritmo.
Se cambió el pijamas y salió con Isidoro,el buen perro respeta sus pasos y no se adelanta. Los dos necesitan un poco de aire nuevo en sus pulmones.
y ahí van, despacio, constante, perro y vieja hacia el parque.

domingo, 1 de julio de 2007

Nin y Hematites


-El simún... Torbellinos. Es de noche, has sido fuerte todo el día. No debes debilitarte tanto sólo porque es de noche y estás cansada.

le dijo Anaïs a Hematites.

viernes, 25 de mayo de 2007

Ernesto e Isidoro


Hematites salió a caminar por la mañana y vio a Sábato. Él tenía una actitud muy rara, como queriendo esconderse tras un diario. Pero Hematites lo reconoció al instante.
Cómo no hacerlo si llevaba el Tomo I de las Obras Completas de Borges bajo el brazo!.

sábado, 5 de mayo de 2007

Espiar


Hematites pegó la oreja a la puerta y
escuchó clarito que Sabines decía:

-te quiero porque tienes las partes de la mujer
en el lugar preciso
y estás completa. No te falta ni un pétalo,
ni un olor, ni una sombra.


Muy mal Hematites!, no se debe escuchar trás las puerta,
aunque a veces se trate de cosas bellas.