viernes, 25 de mayo de 2007

Ernesto e Isidoro


Hematites salió a caminar por la mañana y vio a Sábato. Él tenía una actitud muy rara, como queriendo esconderse tras un diario. Pero Hematites lo reconoció al instante.
Cómo no hacerlo si llevaba el Tomo I de las Obras Completas de Borges bajo el brazo!.

No hay comentarios.: