sábado, 5 de mayo de 2007

Espiar


Hematites pegó la oreja a la puerta y
escuchó clarito que Sabines decía:

-te quiero porque tienes las partes de la mujer
en el lugar preciso
y estás completa. No te falta ni un pétalo,
ni un olor, ni una sombra.


Muy mal Hematites!, no se debe escuchar trás las puerta,
aunque a veces se trate de cosas bellas.

Reflexiones


En los labios perseguidos, en las manos apretadas, en las últimas palabras "eli iema sabactani" que pronunció el Cristo: la belleza pura, bruta, intacta de todos los hombres.
en la lágrima que camino a los labios se seca, en las ramas que nunca serán tronco ni hoja, en el silencio espeso que antecede a la respuesta, en la mirada negada esta la tristeza... virgen que llora y canta por todas las tristezas padecidas.
En el más común de los hombres, en la más gris de las noches, en un cielo sin estrellas y una tierra sin semillas, todas las ausencias repetidas y repartidas…
Porque a veces somos el cristo clamando a su Dios,
Y más veces ese hombre y su dolor
la tristeza negada y la mirada de quien espera una respuesta,
A veces el silencio y la ausencia,
repetida, repartida entre la cama y la mesa.

La niña



"Tengo una casilla rodante
y salgo a pasearla todas las noches.
A veces me acompaña un amigo.
Ando buscando quién me regale una flor,
y un par de zapatos si no es mucho lío".



Le dijo una pequeña cartonera a Hematites.

Ciclotimia



El otro día Hematites pasó del enojo a la alegría
como si cruzara la calle
entonces reflexionó que ambos estados son percepciones
de la misma realidad.
Séneca le dijo a Hematites que no es bueno enojarse porque
el enojo es de gente mal educada.
Más tarde Hematites pensó,
que no es malo enojarse
si se sigue siendo educado.

Hematites a veces cruza la calle
sin mirar para ningún lado...
eso es peor que enojarse.


jueves, 3 de mayo de 2007

Tiempo

Mirar al río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.

... le dijo Isidoro a Hematites.

Diferencias

Hoy Hematites escucho decir a Laura que
"desde las diferencias también se construye".
Hematites se sintió feliz!!
Es que a veces es algo diferente.

Rastas

Mayo 1
Hematites salió a caminar por Corrientes.

Pasó por el San Martín y la saludaron cuatro rastas y un mate.

Hematites cruzó Montevideo y pensó: quiero unos mates, entonces compró unas galletas y regreso frente a las rastas, ahora multiplicadas por dos.


-Hola dijo Hematites--y Claudio sonrió, contento, porque con Amilcar estaban solos en el San Martín (fuera del San Martín, arriba de los cartones).


Claudio tiene 24 años, le falta un diente pero le sobran historias de viaje. Amilcar lo interrumpe y cuenta de su paso por una isla en Chile: -muy locaaaaa, loco! ahí no faltaba comida ni música y era todo muy loco, re loco!.


Ambos saben de piedras y callos en las manos.

Huelen a tierra, a viejas humedades, a saumerio apagado.


Claudio dice que quiere recorrer el país. Amilcar en cambio quiere llegar a Nepal o poner una carpa en la en la 9 de julio, como en la película Cars, aclara.

Ahora prenden un porrito. Claudio relojea al poli de la esquina.

"Tienen que amoldarse a mi zapato", le dijo uno la otra noche.

Y como dice Yoni, si la libertad fuera el patio de mi casa, ese día fueron un bicho bolita en ese patio dando la vuelta carnero.

Pero a ambos les sobran paños para la artesania y decisión para partir, que el San Martín es un point de reunión sólo por unos días y varias noches.

A Claudio le encanta Buenos Aires, es de Entre Ríos y hace tiempo que no ve a su familia. Lleva un polar regalado, una mochila donada y un aislante cedido. "A mi no me regalan nada", se queja Amilcar.

Hoy ambos recibieron galletas que les regaló Hematites, pero ellos dieron más: dos sonrisas rastadas, historias entre porritos y la sabiduria de la espontaneidad.