viernes, 22 de mayo de 2009


Debajo de la pollera, una más y después otra. Ellas se visten repitiendo un acto imitado por sus madres a sus abuelas. Salen a la calle con sus hijos y su identidad colgando de su cuerpo. Son cholas y ahora tienen un presidente que las representa. Ya no hay motivos para la vergüenza.

1 comentario:

Anónimo dijo...

LINDA NOTA DE LAS CHOLAS SOY BOLIVIANO Y LA ENCONTRE DE CASUALIDAD PERO ASI SON GRACIAS