Verla, olerla y averiguar el color
de esa coca en los ojos de su gente.
Un mundo paralelo donde los encuentros simbólicos se vuelven reales y los ecuentros reales se vuelven ficción.
viernes, 10 de julio de 2009
domingo, 5 de julio de 2009
ser en otro, seguir siendo
Un hombre en una plaza se mueve raro, gira, se traba. Usa guantes, remera y medias blancas. También sombrero, chaqueta, pantalón y zapatos negros.
Desde que falleció todos son Michael Jackson.
Desde que falleció todos son Michael Jackson.
martes, 30 de junio de 2009
ojos de sol y de hombre

Duele el mundo donde dos ciegos maduros se aman sin saber que la habitación no tiene floreros, cuadros o cortinas. Se aman los ciegos y un vagabundo mira medio encorvado, creyendo que la ventana es una gran pantalla de televisión puesta en el canal porno. Porque eso es la noche: una pantalla donde unos hacen, otros pasan, varios ladran y muchos miran, mientras se enroscan en sus propias penas, convencidos que la mañana siguiente será mucho peor. Ellos saben que el sol es el verdadero villano, porque no se guarda ni una herida, cicatriz, peca o mancha, pelada o cojera, tampoco la gordura o la flacidez, la mugre o la pobreza. Es un maldito y radiante morboso que muestra la fealdad del mundo a cambio de un poco de belleza recién estrenada. Entonces, cuando comenzás a odiar al sol por su egoísmo exacerbado, vez en una plaza de Cochabamba a un niño de mangas remangadas jugando con un chorro de agua como si éste fuera el mejor juguete del mundo. Mirás hasta comprender que allí no hay soberbia, que para él las cicatrices no son tan feas.
Sonreís y medio contento te sentás en un banco y hasta le comprás un jugo de naranjas a la vieja chola, mujer sin dientes y de ropas sucias, de manos oscuras que exprimen tanto naranjas como arrugas; le comprás a la chola, digo, que cuando entrega el vaso te mira con ojos dulces de madre prematura y más veces abuela. Y esos ojos, entonces, te regalan tu primer chorro de agua en mucho tiempo. De puro contento le pagas con propina y ella sigue su camino segura que salió ganando.
Vos, más tranquilo, comenzás a caminar hacia tu casa porque descubriste en la sencillez de ese día que ni el sol ni la noche muestran o esconden nada. Son tus, tus ojos los que miran.
Escrito por Patricia Agudo y revisado por Rafael de A.
lunes, 29 de junio de 2009
postal Cochabambina
domingo, 28 de junio de 2009
sábado, 27 de junio de 2009
Me pregunto si cada vez que Dios se detiene a ver a las personas que viven humildes en la pobreza,se siente frustrado. Y no sería de extrañar que se replantee su profesión.
De ciertos prefectos no estoy tan segura.
Como dijo Moon será que "para mucha gente los pobres son necesarios".
El dato: los prefectos son jefes departamentales en Bolivia y los departamentos son similares a las provincias.
De ciertos prefectos no estoy tan segura.
Como dijo Moon será que "para mucha gente los pobres son necesarios".
El dato: los prefectos son jefes departamentales en Bolivia y los departamentos son similares a las provincias.
miércoles, 24 de junio de 2009
abandonados

Con una o dos promesas los trajeron de su comunidad. Les dijeron que habría trabajo para todos y buena paga. Sólo cumplieron lo primero y por no saldarles los echaron de la hacienda.
Un vecino les dejó vivir en su terreno, allí armaron su casa: de madera, palos y plástico.
Son cuarenta guaraníes, la mayoría niños, que alguien trajo y dejó abandonados. La medida de su inocencia es su culpa y también la esperanza.
los datos: Luisa Reyes tiene 37 años y diez hijos, algunos la acompañan en la foto. Ella es hermana de Isidoro Reyes de 27 años -segunda foto-, que no sabe leer porque el patrón de su padre no lo dejó ir a la escuela. "Era bien malo", recuerda.
Otro hermano y su mamá también aceptaron la propuesta de Don Luna y se mudaron a su hacienda. Los niños, las necesidades y la memoria no aguantaron el maltrato y la falta de pago.
Ahora el tal Don tiene a otro guaraní empatronado; el hijo de ese peón va descalzo a la escuela.
empatronados
No son solo un caso o un número que engrosa un porcentaje, son familias bolivianas empatronadas, un pedazo de patria mal tratada y otra dirección olvidada: porque a veces es mejor ignorar que asumir y cambiar. El resto es filosofía.
Para ellos frío y hambre, ropa vieja o remendada.
Para ellos campo y trabajo mal pago. Pan que no sacia.
Sus pies curtidos o descalzos siempre entran por la puerta de servicio y bajo esa palabra los siguen colonizando.
Los Datos: Jorge Camacho tiene 27 años y su esposa María Cristina Villaroel 18. En su casa de madera levantada en Cañón Oculto hay tres niñas: Jovana de 3 años, Carmen Rosa de 8 meses -hijas del matrimonio- y Rasana de 9 -hermana de María-.
Toda la familia está empatronada, es decir que viven en la hacienda del jefe de Jorge sujetos a sus decisiones.
A Jorge le gustaría tener su terreno, trabajarlo y así garantizarle un futuro a sus hijas, pero no tiene dinero para comprarse uno y aunque trabaja de lunes a sábado, con lo que gana no le alcanza para ahorrar.
Para las familias empatronadas o bajo servidumbre la recuperación de tierras es una solución a su realidad y un problema para los hacendados que no quieren cederla. Muchos de ellos -o sus padres- las obtuvieron a manera de intercambio por favores al gobierno de turno.
Hoy dos cosas están claras: la lucha ya empezó y el pueblo guaraní no está solo.
pobreza II
Cuando un pobre mira a otro pobre no ve a “un pobre”. De la clase media(baja) en adelante nos pusieron algo en los ojos.
pobreza I
Quisiera desayunarme mi garganta, así no se me atoran las comidas o las penas. Y quizás sin garganta ya no me de hambre o tristeza.
domingo, 21 de junio de 2009
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