
Aeropuerto de Kuala Lumpur. Las personas se acomodan en fila india y de una en una atraviesan el detector de metales, en un contendor plástico dejan celulares, relojes, cintos, notebook, y bolsos de mano. El hombre de seguridad los tantea y separa aleatoriamente inspeccionándolos detenidamente. En algunos casos tienen que quitarse el calzado.
¿Será que ahora las verdaderas fronteras están en los aeropuertos?.





