miércoles, 22 de julio de 2009

martes, 21 de julio de 2009

VRAE

Un hombre sin manos mira la tierra sin poder cosecharla, se odia mientras sus hijos le atan machete y pala devolviendole esas partes amputadas.
Empeñado en el olvido, todos los días un viejo de Uchuroccay recuerda el pasado; hay demasiadas tumbas cerca de su casa.
En un cuarto de Huanta un ex seminarista guarda una libreta con fechas y víctimas masacradas. Se acostumbro a seguir el rastro de la sangre humana en la boca de perros hambrientos. Ahora le pesa esa vieja alianza.
Muy cerca del Vizcatán, la selva se traga hombres y escupe muertos, droga, balas de metralletas y cuerpos de "mochileros" sin documento.
Perú duele en el VRAE, donde la memoria está fresca de recuerdos sangrientos. Es un pueblo abandonado por su gobierno, para él no funcionan los planes estratégicos. Son la parte decimal de un número periódico que nunca se cierra.
Igual que su herida.

lunes, 20 de julio de 2009

Lucho

Hace 20 años conocí a Lucho, el hermano menor de mis amigas. La última vez que lo ví usaba barba y un enorme par de ojos café, pero conservaba su mayor virtud: ser un niño eterno. Por eso todos sus caprichos eran urgentes y también una necesidad básica insatisfecha.

Coleccionista de latas, frascos, cumbias, sándwiches de queso y recuerdos que podía encontrar en cualquier parte, era capaz de abrazarte de una vez y para siempre, porque él nunca se olvidada de nombres o momentos.

Era un trashumante, por eso -fiel a su alma libre- sus pies lo llevaban en un caminar solitario por las calles de Punta Alta

-Lucho qué haces por acá?
-nada, estoy paseando. Vas a ir para mi casa?
-pronto paso por unos mates.

Entonces seguía su rumbo con más seguridad que muchos de nosotros en busca del propio.

Hace unos días Lucho se fue a coleccionar historias a otra parte y en algún lugar del cielo comenzaron a faltar latas y frascos.

-Lucho qué hacés por acá
-Nada, vine a visitarte abuela.

Entonces doña Marcelina le preparó un rico sándwich de queso.

viernes, 10 de julio de 2009

ver para mirar



vi un banco vacío y fui a sentarme



no estaba tan vacío. Hay más en lo que vemos y muchas veces no le prestamos atención.

¿y si lo pensamos al revés?

fracciones

A veces somos esto que hacemos, aquello que dijimos y también lo que no hicimos.

coca

Verla, olerla y averiguar el color
de esa coca en los ojos de su gente.

El Chapare - Villa 14 de septiembre cuna del máximo líder cocalero






domingo, 5 de julio de 2009

ser en otro, seguir siendo

Un hombre en una plaza se mueve raro, gira, se traba. Usa guantes, remera y medias blancas. También sombrero, chaqueta, pantalón y zapatos negros.

Desde que falleció todos son Michael Jackson.

martes, 30 de junio de 2009

ojos de sol y de hombre



Duele el mundo donde dos ciegos maduros se aman sin saber que la habitación no tiene floreros, cuadros o cortinas. Se aman los ciegos y un vagabundo mira medio encorvado, creyendo que la ventana es una gran pantalla de televisión puesta en el canal porno. Porque eso es la noche: una pantalla donde unos hacen, otros pasan, varios ladran y muchos miran, mientras se enroscan en sus propias penas, convencidos que la mañana siguiente será mucho peor. Ellos saben que el sol es el verdadero villano, porque no se guarda ni una herida, cicatriz, peca o mancha, pelada o cojera, tampoco la gordura o la flacidez, la mugre o la pobreza. Es un maldito y radiante morboso que muestra la fealdad del mundo a cambio de un poco de belleza recién estrenada. Entonces, cuando comenzás a odiar al sol por su egoísmo exacerbado, vez en una plaza de Cochabamba a un niño de mangas remangadas jugando con un chorro de agua como si éste fuera el mejor juguete del mundo. Mirás hasta comprender que allí no hay soberbia, que para él las cicatrices no son tan feas.

Sonreís y medio contento te sentás en un banco y hasta le comprás un jugo de naranjas a la vieja chola, mujer sin dientes y de ropas sucias, de manos oscuras que exprimen tanto naranjas como arrugas; le comprás a la chola, digo, que cuando entrega el vaso te mira con ojos dulces de madre prematura y más veces abuela. Y esos ojos, entonces, te regalan tu primer chorro de agua en mucho tiempo. De puro contento le pagas con propina y ella sigue su camino segura que salió ganando.

Vos, más tranquilo, comenzás a caminar hacia tu casa porque descubriste en la sencillez de ese día que ni el sol ni la noche muestran o esconden nada. Son tus, tus ojos los que miran.

Escrito por Patricia Agudo y revisado por Rafael de A.

lunes, 29 de junio de 2009

postal Cochabambina


Una mujer joven y bella camina por la plaza Colón llevando de su brazo a tres mujeres jóvenes, bellas y ciegas. Las cuatro se sientan en un banco. La que quedó a la izquierda baja su mano y acaricia varias veces el pasto húmedo.
En ese instante ella ve más que todas las personas de la plaza.

domingo, 28 de junio de 2009

Cuando tuvo hijos descubrió que existían los terremotos y las inundaciones. También los colegios privados.

sábado, 27 de junio de 2009

patria

Cuando los recuerdos son una canción,
la patria es un pianista tocando un tango.