Cuando los recuerdos son una canción,
la patria es un pianista tocando un tango.
Un mundo paralelo donde los encuentros simbólicos se vuelven reales y los ecuentros reales se vuelven ficción.
sábado, 27 de junio de 2009
Me pregunto si cada vez que Dios se detiene a ver a las personas que viven humildes en la pobreza,se siente frustrado. Y no sería de extrañar que se replantee su profesión.
De ciertos prefectos no estoy tan segura.
Como dijo Moon será que "para mucha gente los pobres son necesarios".
El dato: los prefectos son jefes departamentales en Bolivia y los departamentos son similares a las provincias.
De ciertos prefectos no estoy tan segura.
Como dijo Moon será que "para mucha gente los pobres son necesarios".
El dato: los prefectos son jefes departamentales en Bolivia y los departamentos son similares a las provincias.
miércoles, 24 de junio de 2009
abandonados

Con una o dos promesas los trajeron de su comunidad. Les dijeron que habría trabajo para todos y buena paga. Sólo cumplieron lo primero y por no saldarles los echaron de la hacienda.
Un vecino les dejó vivir en su terreno, allí armaron su casa: de madera, palos y plástico.
Son cuarenta guaraníes, la mayoría niños, que alguien trajo y dejó abandonados. La medida de su inocencia es su culpa y también la esperanza.
los datos: Luisa Reyes tiene 37 años y diez hijos, algunos la acompañan en la foto. Ella es hermana de Isidoro Reyes de 27 años -segunda foto-, que no sabe leer porque el patrón de su padre no lo dejó ir a la escuela. "Era bien malo", recuerda.
Otro hermano y su mamá también aceptaron la propuesta de Don Luna y se mudaron a su hacienda. Los niños, las necesidades y la memoria no aguantaron el maltrato y la falta de pago.
Ahora el tal Don tiene a otro guaraní empatronado; el hijo de ese peón va descalzo a la escuela.
empatronados
No son solo un caso o un número que engrosa un porcentaje, son familias bolivianas empatronadas, un pedazo de patria mal tratada y otra dirección olvidada: porque a veces es mejor ignorar que asumir y cambiar. El resto es filosofía.
Para ellos frío y hambre, ropa vieja o remendada.
Para ellos campo y trabajo mal pago. Pan que no sacia.
Sus pies curtidos o descalzos siempre entran por la puerta de servicio y bajo esa palabra los siguen colonizando.
Los Datos: Jorge Camacho tiene 27 años y su esposa María Cristina Villaroel 18. En su casa de madera levantada en Cañón Oculto hay tres niñas: Jovana de 3 años, Carmen Rosa de 8 meses -hijas del matrimonio- y Rasana de 9 -hermana de María-.
Toda la familia está empatronada, es decir que viven en la hacienda del jefe de Jorge sujetos a sus decisiones.
A Jorge le gustaría tener su terreno, trabajarlo y así garantizarle un futuro a sus hijas, pero no tiene dinero para comprarse uno y aunque trabaja de lunes a sábado, con lo que gana no le alcanza para ahorrar.
Para las familias empatronadas o bajo servidumbre la recuperación de tierras es una solución a su realidad y un problema para los hacendados que no quieren cederla. Muchos de ellos -o sus padres- las obtuvieron a manera de intercambio por favores al gobierno de turno.
Hoy dos cosas están claras: la lucha ya empezó y el pueblo guaraní no está solo.
pobreza II
Cuando un pobre mira a otro pobre no ve a “un pobre”. De la clase media(baja) en adelante nos pusieron algo en los ojos.
pobreza I
Quisiera desayunarme mi garganta, así no se me atoran las comidas o las penas. Y quizás sin garganta ya no me de hambre o tristeza.
domingo, 21 de junio de 2009
sábado, 20 de junio de 2009
los zafreros




Los niños de la zafra son caminos que empiezan y terminan en las cañas. Punta de lanza, temblores de acero. De tanto en tanto juegan a ir a la escuela, a lavar la ropa y ocuparse de las labores de la casa. No les duele el frío, la lluvia, las espinas o el fuego.
Las mujeres de la zafra andan con la panza florecida de wawas o años, mal comidas, mal dormidas, sonríen con su boca desdentada. Les pesa su aguayo de sueños resignados. Siguen por sus hijos y porque creen que para ellas no hay otro trabajo.
Los hombres de la zafra tienen las manos duras de callos y heridas encimadas. Mascan coca con bicarbonato y llegan llenos de mugre y cansancio en busca del puchero. La noche fría de techo de chapa se les mete hasta los huesos y después de cada zafra se vuelven doblemente viejos.
Los Datos: En Campo Grande, en el campamento de Don Felipe Gutiérrez, viven diez familias zafreras. Este cañero atiende mejor a sus caballos que a la gente. Esas personas duermen en cuartuchos de dos por dos, hacinados. Arman su cama sobre piso de cemento y amontonan los pocos bienes en un rincón, para que no molesten. El techo de chapa es frío en la noche y caluroso en el día.
Las diez familias se reabastecen de agua de una sola canilla. Como el baño no está terminado van al medio del cañal a hacer sus necesidades.
Rara vez los niños van a la escuela, las tareas de la casa o la caña no les deja tiempo. Rosana, una pequeña de 8 años se rebanó parte del dedo índice pelando caña (usan machetes pare eso), ella es la "cuarta" -que no existe para la ley o el patrón, ambos tienen los ojos vendados- de su abuela. Edwin, un niño de 12 años ya es cortador, este trabajo es doblemente exigente y peligroso, por ejemplo otro joven de 24 se rebanó parte del hombro cortando caña.
Luego de 12 horas de trabajo cortando y pelando, llegan sucios y cansados, muchas noches le quitan horas al descanso porque tienen que cargar las cañas en el camión, las brazadas son muy pesadas, terminan molidos, pero igual se levantan a la madrugada para seguir con el trabajo. No les dan pausas o fines de semana siquiera para que visiten a sus familiares o hijos que quedaron con sus abuelas.
No tienen contrato laboral, trabajan de palabra (recién el año pasado se firmó el primero). Tampoco cuentan con cobertura médica. El gobierno tiene inspectores pero a veces no son suficientes o no tienen movilidad para llegar a los campamentos y hacer valer la ley.
En la zona de Bermejo trabajan 5000 personas por zafra, casi la mitad de ellos son niños y adolescentes. Los padres no les exigen que vayan a la escuela por eso es muy probable que se conviertan en empleados cautivos.
La temporada de zafra dura unos 4 meses, en algunos casos llevan a la gente de campamento en campamento, pero las condiciones no mejoran.
Los diagnósticos del 2002, 2004 y 2007 de la ONG Oasí demuestran que el escenario y las necesidades no cambian porque las acciones para revertirlas no son suficientes o efectivas, solo varían los números familias y niños explotados.
Desde los diferentes sectores comprometidos (gobiernos y Ongs) exigen mejor vivienda, contrato, seguro médico, escolaridad para los chicos y servicios básicos para vivir dignamente (agua, electricidad, etc), pero por ahora es un anhelo no concretado. Mientras tanto Edwin levanta el machete y la sonrisa y se convierte en un número más que engrosa los casos de explotación infantil de Bolivia.
sábado, 13 de junio de 2009
Encuentros
Se vino la muerte como se vienen los tragos, acompañando la música. Y sentada al borde de la fuente contó la historia de aquel joven que murió en un accidente. Lloró la guitarra y la desconocida por otras muertes aparecidas; tierra y tiempo cambian pero la ausencia es la misma: un dolor que da pausas pero no se detiene.
Se fueron los tragos, se calló la música y la muerte sentada al borde de la fuente les regaló una sonrisa.
Esa noche nadie huyó a Casablanca.
De allí volvían.
El Dato: cuenta la historia que un peón vio a la muerte sentada al borde de la fuente y seguro que lo venía a buscar huyó a un lugar llamado Casablanca; pensó que allí no lo encontraría. Pero su destino estaba marcado. Murió a la hora precisa.
Se fueron los tragos, se calló la música y la muerte sentada al borde de la fuente les regaló una sonrisa.
Esa noche nadie huyó a Casablanca.
De allí volvían.
El Dato: cuenta la historia que un peón vio a la muerte sentada al borde de la fuente y seguro que lo venía a buscar huyó a un lugar llamado Casablanca; pensó que allí no lo encontraría. Pero su destino estaba marcado. Murió a la hora precisa.
viernes, 12 de junio de 2009
Acuéstate y duerme esos pensamientos
antes que se conviertan en palabras.
Pronunciarlas puede cortar la paz de los muertos.
Y tus labios también.
antes que se conviertan en palabras.
Pronunciarlas puede cortar la paz de los muertos.
Y tus labios también.
Etiquetas:
ficción
jueves, 11 de junio de 2009
Los cuadros de sal de Rolando
Con los gallos girando en su cabeza y el águila en su corazón, danzó como nunca antes lo había hecho. Llegó al salar, detrás de las montañas del gran mago, allí escuchó el canto de las sirenas, se creyó en el mar que miles de años atrás se había secado. Lo cruzó caminando como antes lo hizo el hombre santo. Al pasar la isla pescado nuevamente entro en el cuadro. Estaban todos bailando. Bebió con ellos la medida de sus años: treinta y un sorbos de vino blanco.
El gallo nuevamente apareció volando, de sal y sangre era su espíritu dibujado. Y el hombre apenas un elemento del mito milenario.
Giraron, entre sí, sobre sí hasta caer bajo el resplandor del primer rayo. El Dios del cielo se había enojado. Quieto en el cuadro, quieto en el mito, perdonó a los mortales aquel agravio. Nadie le había convidado vino o baile y él, él seguía mirando con sus ojos de sal a la gente de aquel cuarto.
El Dato: Rolando es un artista de Tarija que dibuja sobre fondos de sal (del salar de Uyuni) diferentes mitos de Bolivia, los colorea con pintura orgánica, mayormente se vale de hortalizas. Su casa además de ser el lugar donde pinta, es un espacio donde se encuentran los amigos para charlar de arte, música y beber vinos.
En las Afueras de Tarija

Por el camino que va al cerro de la virgen hay un nuevo asentamiento, tiene una fecha por nombre, quizás sea la de su fundación. Ahí viven familias en carpas y también sus cabras. Burros no faltan, ni fuego o un picadito de fútbol. Son cosas que el hombre de éstas tierras ama.
Y entre esas calles recién inventadas, hay una mujer en silla de ruedas que también decidió el espacio para su casa. Ella baja la cuesta cuando necesita comida o alguna otra atención. Lo difícil es la subida. A veces algún paisano compadecido otras un niño y si no ella misma empuja la silla por el camino de tierra, amarilla y tan reseca parece harina. En ellas se hunden y traban las ruedas y a meterle empeño que con nada más salen. Y de a tres personas la empujan. Entonces al final del recorrido, ya afuera de su carpa, ella agradece y sonríe la empujada. Pobre y paralítica pero bien educada.
El cartel de la entrada dice que los terrenos están en proceso de compra, son de uno de esos fulanos que se ganaron las hectáreas por favores al gobierno, varios políticos atrás.
Hasta que se efectivice la compra o se cansen de los reclamos, el humito de las fogatas sale todas las mañanas mientras los chicos patean el fútbol y la mujer le ceba el mate a su marido, que ya de mangas subidas calza la pala y comienza el pozo para los cimientos de la casa.
-Ey señorita por allá está la calle!.
La diferencia entre calle y vereda son unas piedras blancas puestas en hilera. A ambos lados la tierra amarilla, reseca y cubierta de monte aplastado es la misma.
Por allá la calle y por acá la semilla del árbol de frutas que crecerá mañana y por allá un doctor, un abogado o un poeta buscando la pelota que fue gol.
martes, 9 de junio de 2009
pueblo guaraní
Se abren los brazos de la tierra
para los hijos del Gran Chaco
Caen niños destetados,
Hombres y mujeres con pelo blanco recien estrenado
Entonces sucede el milagro
Lo que no han tenido en vida lo tienen en muerte:
tierra y libertad.
Los Datos: La mortalidad infantil del pueblo guaraní es de 74 niños cada 1000. Las causas más comunes son desnutrición, destete prematuro y diarreas. La proyección de vida es de 65 años.
Recién a finales del 2004 el Estado reconoció que en varias haciendas había familias empatronadas (sistema de esclavitud feudal), se sabe de casos en que vendieron a los guaraníes junto a la tierra.
Algunos no saben su edad porque no tienen documentos y en otros casos tienen hasta 3 partidas de nacimiento o su documento es la constancia del servicio militar.
Este pueblo de guerreros perdió su territorio y tierra en la batalla de 1892, conocida como la masacre de Kuruyuki.
La ley de recuperación de tierras reconoce los reclamos hasta el 1900 por ello quedan fuera. La APG (Asamblea del Pueblo Guaraní) es una organización sin fines de lucro que lucha por la recuperación de la cultura, tierra y territorio Guaraní.
Como una forma de ayudarlos el gobierno lanzó el PIT (Plan Interministerial Transitorio para el pueblo guaraní).
Antes de ésto para los problemas permanentes se pensaban soluciones transitorias, con el compromiso del propio pueblo tal vez la historia comience a cambiar.
para los hijos del Gran Chaco
Caen niños destetados,
Hombres y mujeres con pelo blanco recien estrenado
Entonces sucede el milagro
Lo que no han tenido en vida lo tienen en muerte:
tierra y libertad.
Los Datos: La mortalidad infantil del pueblo guaraní es de 74 niños cada 1000. Las causas más comunes son desnutrición, destete prematuro y diarreas. La proyección de vida es de 65 años.
Recién a finales del 2004 el Estado reconoció que en varias haciendas había familias empatronadas (sistema de esclavitud feudal), se sabe de casos en que vendieron a los guaraníes junto a la tierra.
Algunos no saben su edad porque no tienen documentos y en otros casos tienen hasta 3 partidas de nacimiento o su documento es la constancia del servicio militar.
Este pueblo de guerreros perdió su territorio y tierra en la batalla de 1892, conocida como la masacre de Kuruyuki.
La ley de recuperación de tierras reconoce los reclamos hasta el 1900 por ello quedan fuera. La APG (Asamblea del Pueblo Guaraní) es una organización sin fines de lucro que lucha por la recuperación de la cultura, tierra y territorio Guaraní.
Como una forma de ayudarlos el gobierno lanzó el PIT (Plan Interministerial Transitorio para el pueblo guaraní).
Antes de ésto para los problemas permanentes se pensaban soluciones transitorias, con el compromiso del propio pueblo tal vez la historia comience a cambiar.
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